Innovar: la magia de seguir siendo niños

  • Miércoles 3 ago 2016 >
  • por Marcos Roberto Morales Yaggi
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No es una novedad que cuando niños éramos mucho más creativos, espontáneos, sin temores y libres. Sólo basta con cerrar los ojos y remontarse cuando éramos chicos…

Hagamos memoria: cuando salíamos de la escuela y llegábamos a casa, no nos tomábamos ni cinco minutos. ¡Para nada! Sólo se trataba de tirar la mochila lo más pronto posible y salir a jugar.

Ahora bien… analicemos un poco las cualidades que comenté arriba:

  • Creativos: ¿cómo no serlo si con un cajón, cuatro rulemanes, algunos clavos y un pedazo de soga armábamos el McLaren más rápido que se haya visto en Montecarlo? ¿O si con una rama como espada y un papel de sombrero nos convertíamos en el pirata más temido de todos los mares? O quizás, subiendo a un árbol y con lo que tuvieses a mano, te armabas la mansión de Maison de L’Amitie y podías invitar a millones de amigos. Sin olvidarnos, claro, de cuando en el colegio nadie llevaba una pelota, cada uno ponía una media y armábamos una Fevernova con la que podíamos jugar horas y horas…
  • Espontáneos: Cuántos problemas nos trajo esto, ¿no? Sólo faltaba que mamá o papá quisiera ocultar algo para que saliéramos con la verdad más espontánea del mundo… Eso sí: luego venía el “¿no te podés quedar calladito una vez no?
  • Sin temores: Que íbamos a saber de temores, si a la siesta nos escapábamos por la ventana sin hacer ruido para poder salir a jugar a lo que fuera… La única limitación, claro, era cuando se despertaban de la siesta mamá y papá y no nos encontraban durmiendo. ¡De qué temores hablamos!
  • Libres: Cómo no serlo, si podíamos jugar a la pelota hasta las 12 de la noche a cinco cuadras de casa y nada lo impedía… hasta escuchar “¡Marcos! ¡Vas a dormir afueraaaaaaaa!“.

Trasladando esto al mundo de los adultos, el trabajo y la empresa, suele darse (y más aún por estos tiempos) que escuchamos hablar de “espíritu creativo”. Eso que es uno de los “insumos” básicos de toda innovación hecha y derecha, claramente.

Ahora, ¿cómo se gestiona la creatividad desde el lado del liderazgo? También es cierto que se suele sostener que el liderazgo debe ser capaz de “dar permiso” pero, a la vez, dar protección y estimular, con el fin de hacer un uso eficaz del potencial creativo de los empleados en las empresas de hoy.

Por lo tanto, es necesario dar espacio y tiempo a la creatividad, y dar rienda suelta a nuestra imaginación. Es sabido que de una pequeña idea puede salir la ventaja competitiva que hará dar el salto adelante a una organización. Por eso, cuando alguien nos diga “sean creativos e innovadores” yo diría, sencillamente… “volvamos a ser niños“.



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Marcos Roberto Morales Yaggi

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5 pensamientos sobre “Innovar: la magia de seguir siendo niños”

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  2. Que divinos recuerdos¡¡¡ Mi infancia fue fabulosa, correr, inventar, hacer ropitas a las muñecas. Jugar¡¡¡¡¡ muy buena nota¡¡¡ besos a esos niños interiores que todos tenemos¡¡¡

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