Publicado por Juan Bevacqua el 23 Junio, 2011

Las grandes corporaciones y académicos del tema, sostienen que la formación es una fuente de rentabilidad y competitividad para la empresa, pero ¿qué significa realmente invertir?

Desde una la Sociología en la Empresa, y en este marco conceptual de trabajo, podemos decir en términos de E.Morín (1987) que invertir es:

“Contribuir al futuro de la empresa a largo plazo; toda inversión debe conducir a un aumento de la capacidad productiva de la empresa. Se crea potencial. En términos sistemáticos, la inversión es el caudal retoractivo que permite a la empresa autoproducirse”.

Apostar por el futuro, relativizar el gasto y adoptar un riesgo como apuesta a futuros beneficios, son ideas y categorías asociadas a la definición señalada en líneas anteriores. En otras palabras o llevado a un lenguaje más coloquial y cotidiano, podemos decir que es un gasto presente a corto plazo asociado a un beneficio futuro a largo plazo.

Los gastos de formación se pueden clasificar según cual sea el objetivo perseguido por la empresa, es decir, existen distintos tipos de finalidades de la formación que pueden estar relacionadas a facilitar un cambio, solucionar un problema, y/o realizar un proyecto etc.  En función de estas categorías y bajo la mirada de Guy Le Boterf,  te vamos a ampliar un poco más acerca de ellas:

  • Formación asociada al mantenimiento de competencias existentes: la idea es mantener la competencia misma de los recursos humanos y conservar su capacidad de aprendizaje. Paralelamente lo podemos asociar a la palabra entrenamiento o refuerzo.
  • Formación asociada a la solución de problemas concretos: el objetivo es subsanar un mal funcionamiento que circula en la compañía y la idea es  resolver un problema identificado en el funcionamiento de la empresa. Problemas de tipo de calidad del producto, gestión de proceso, error de gestión, rendimientos, utilización de recursos etc. son algunos ejemplos.
  • Formación asociada  a proyectos de cambio: representa una capacitación destinada a proporcionar la adquisición de las competencias nuevas y necesarias para realizar un proyecto de cambio a mediano o largo plazo.

Reflexionando, podemos decir que cada día las empresas tienen mayor necesidad de asegurar la calidad de sus capitales humanos. Las únicas emrpesas que sobrevivirán o que se desarrollarán, serán aquellas que hayan sabido invertir en la creación de potenciales humanos.