Phubbing, o la costumbre de mirar más el celular que a las personas

  • Viernes 6 may 2016 >
  • por Equipo de Tendencias Digitales
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  • Tengo algo que contarte…
  • ¿Me estás escuchando?
  • Eh, sí, sí decime.

¿A quién no le pasó estar en una cena o reunión y que la persona que tenemos adelante parece estar prestándole más atención al celular que a nosotros? Este comportamiento, capaz de sacar de quicio a cualquiera, ya tiene nombre y es motivo de estudio de varios profesionales y psicólogos.

Si bien el “phubbing” (término formado a partir de las palabras inglesas phone y snubbing, que significa “despreciar”) existe hace varios años, se vio acentuado en los últimos cinco, cuando se generalizó el uso de los smartphones y la posibilidad de tener acceso a Internet en cualquier momento y lugar.

Son varias las iniciativas web que surgieron alrededor del mundo que combaten activamente este descortés hábito, como el Movimiento Anti-Phubbing o Stop Phubbing).

Según Alex Haigh, el joven australiano que comenzó con esta última campaña, el 87% de los adolescentes prefieren el contacto vía texto que cara a cara. Sin embargo, esta conducta no es exclusiva de los más jóvenes.

Un estudio de la Universidad Baylor, de Texas, reveló que una gran mayoría de las parejas adultas reconoció haberse visto afectada alguna vez por la presencia del teléfono celular en un momento íntimo. Un 36,6% de los entrevistados, es decir uno de cada tres, reconoció haberse sentido deprimido al menos una vez a causa del phubbing y un 22,6% afirmó que ocasionó discusiones o conflictos en la pareja.

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Los restaurantes y bares, un buen campo de estudio

Si quisiéramos hacer un relevamiento de cuan común es el phubbing en nuestra vida cotidiana no tendríamos más que sentarnos en la mesa de un bar, pedirnos un café y observar.

De acuerdo a lo publicado en el sitio de Haigh, en los restaurantes se experimenta un promedio de 36 casos de phubbing por noche y el 97% de los comensales asegura que su comida sabe peor cuando es víctima de esta práctica.

De hecho, ya son varios los bares que tomaron medidas drásticas antiphubbing. Por ejemplo, el bar brasilero Salve Jorge, inventó el “vaso offline”, una iniciativa con la que invita a sus clientes a utilizar su celular como posavaso de la cerveza.

En la ciudad de Buenos Aires, varios restaurantes como Fifí Almacén, Club del Progreso o La Baita les ofrece a sus comensales un descuento de hasta el 15%, siempre y cuando –claro- apaguen sus teléfonos móviles.

Para fomentar el diálogo en sus mesas, en la pizzería Monzú les ofrecen a los comensales dejar el teléfono celular en manos del personal del lugar, quien se los devuelve recién a la salida.

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Fenómeno global

Según datos informados aquí, en el último trimestre del año pasado “el 98% de los teléfonos que se incorporaron a los canales de venta del mercado local eran smartphones, lo que convierte a la Argentina en uno de los mercados líderes de la región en cuanto a proporción de smartphones según producción total“.

Además -según la misma fuente- a un año del lanzamiento del 4G, el 70% de los teléfonos comercializados cuentan con conectividad LTE.

Además, según datos de la Mobile Marketing Association (MMA), el 24% de la población mayor de 16 años en América Latina usa estos aparatos.

Sin embargo, Buenos Aires no está entre las ciudades más “phubbers”: Nueva York, Los Ángeles y Londres ocupan el podio de las ciudades donde es más común este comportamiento, según un mapa publicado en Stop Phubbing.

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La solución… viene con el celular

Pero, ¿qué pasa si es el mismo celular el que nos ayude a abandonar esta desagradable práctica? ¿Suena paradójico? Puede ser, pero lo cierto es que ya son varias las aplicaciones móviles cuyo principal objetivo es limitar o “hacer consiente” el uso del celular.

Quality Time permite controlar y tener estadísticas en tiempo real acerca de cuánto tiempo uno usa el smartphone, cuántas veces lo desbloquea por día, y hasta crear “alertas” para controlar su uso. Moment tiene las mismas funciones, pero además permite conectarla a otros dispositivos para controlar también cuántas horas por día usan el teléfono otras personas. Como, por ejemplo, los hijos del dueño.

Haigh explica desde su web que la idea no es crear una guerra contra la tecnología, sino el reflexionar sobre la forma en que nos comportamos frente al otro cuando tenemos un celular. “Es mucho mejor tener una conversación en el mundo real, que disfrutar de la fría compañía de un objeto inanimado“, asegura.



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Equipo de Tendencias Digitales

Somos el equipo de producción de contenidos de Tendencias Digitales, el primer blog corporativo de una empresa de servicios públicos en la Argentina. Desde 2007 analizando tecnología, empresa y sociedad en la era de los medios sociales. Hoy, integrado en Planeta Telefónica.
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