Redes sociales, cada vez más usadas para denunciar a violadores y abusadores

  • Viernes 3 jun 2016 >
  • por Equipo de Tendencias Digitales
  • 10071 0

Lo conoció por Internet”, le cuenta a los medios la madre de una adolescente asesinada por su reciente novio. “Se hizo pasar por un joven de su edad y la violó”, dice el titular de un diario sobre un hombre que simuló tener 19 años para engañar a una chica y abusar sexualmente de ella.

Por desgracia, casi todas las semanas se ven noticias de este estilo. Todas, con un factor en común: jóvenes engañadas a través de las redes sociales. Facebook y otras aparecen así como canales  donde los abusadores pueden salir de cacería, donde pueden actuar a través de falsos perfiles y seducir a sus víctimas impunemente.

La última fue Micaela Ortega, la niña de 12 años oriunda de Bahía Blanca, asesinada por Jonathan Luna, un hombre que simuló ser otra chica para engañarla y que tenía varios perfiles de Facebook falsos mediante los cuales contactó a más de 1500 nenas.

.

Justicia por Facebook propio

Paradójicamente (o no) las mismas redes sociales que sirvieron a esos oscuros propósitos también les sirven a las víctimas de abusos sexuales para hablar, para pedir ayuda y justicia. Ya no se esconden: haber sido violadas por parejas, padres o profesores no es una vergüenza. Y, en el caso de que la sientan, esa vergüenza es opacada por la necesidad de hablar, de denunciar, de “escrachar”, de evitar que otras chicas pasen por lo mismo que ellas. A través de las redes sociales buscan una condena social, que seguramente será más efectiva y rápida (sobre todo más rápida) que la condena judicial.

De hecho, el #NiUnaMenos, oposición colectiva contra la violencia machista, nació en las redes sociales, donde un grupo de periodistas alzó su voz contra los femicidios (en la Argentina, hubo 275 en el último año, es decir, tres mujeres asesinadas cada cuatro días) y realizó una convocatoria para decirle “basta” a la violencia de género. El resultado fue una marcha que reunió a más de 150.000 personas frente al Congreso de la Nación argentina, sin contar las manifestaciones que se realizaron en otras ciudades del país. Un año después, la convocatoria se repite.

niunamenos

El 70% de las víctimas de abuso y violación, además de la causa judicial, lleva adelante un ‘escrache’ vía redes sociales. Los delitos sexuales tienden a no denunciarse. Por eso, cualquier vía que encuentre la víctima para hacerlo es bienvenida. Y dado el rol protagónico que Facebook o YouTube ocupan en la vida de los niños y adolescentes, es razonable que utilicen las redes para esto también“, explica al diario La Nación el abogado Andrés Bonicalzi, representante legal de la red Víctimas de Violencia.

Yo esto lo quiero difundir por el trabajo mental que él hace con las chicas que no se dan cuenta de que están siendo abusadas y son víctimas de él como yo, que no me daba cuenta hasta que pasó esto. Hay otras víctimas, hay menores de edad, y necesito que hablen, que cuenten“, dice Mailén, al borde de la súplica, en un video que subió a las redes sociales días después de haber sido abusada por José Miguel del Pópolo, el líder de la banda La Ola que Quería Ser Chau.

El video en el que la joven cuenta su historia es desgarrador. Y su relato no fue en vano: el material se viralizó en Internet, llegó a los medios de comunicación, provocó la disolución de la banda, le dio a Rocío, la exnovia de Pópolo, la valentía para contar que también ella había sido abusada por el cantante y aparecieron otros casos similares de músicos y famosos acusados de los mismos delitos.

Uno de ellos fue Cristian Aldana, de la banda “El Otro Yo”.Nos dimos cuenta de que no estamos solas“, cuenta la administradora de la página de Facebook Víctimas de Cristian Aldana. “La página -continúa- funciona como una red de contención que nos dio fuerzas para denunciar y enfrentar a toda la marea de gente que relativiza el abuso o desmiente todo por el simple hecho de que les gusta la música de la banda. Las redes nos sirvieron para conectarnos, unirnos, y a través del debate abrirles los ojos a las que estaban en duda“.

En la página Por una infancia sin dolor, Micaela, de 17 años, decidió denunciar a su padre, quien abusó de ella durante más de 12. Sus posteos erizan la piel. En ellos, la adolescente cuenta cómo empezaron los engaños (“con un osito de peluche”, recuerda), comparte los dibujos que hacía cuando era niña en el jardín y que, por entonces, sus maestras pasaron por alto (en los que se ve a una nena acostada en una cama y a un adulto tocándose los genitales) y las frases que su padre le decía mientras la abusaba. “No le digas nada a tu mamá, a vos también te gusta y te va a pegar” o “Tranquila, si te movés es peor”, son sólo algunas de las horribles cosas que esta nena tuvo que escuchar.

por una infancia

A veces, se puede ayudar a los demás desde las vivencias personales; suele ser difícil entender porque nos suceden ciertas cosas, pero cuando logramos repararlas nos damos cuenta que nos podemos convertir en una herramienta para otros, y eso, es en definitiva lo que vengo a dejar, mi experiencia y las ganas de vivir“, escribió Milagros, una cordobesa de 20 años, en su página de Facebook No más gritos sin voz, donde denuncia que su padre la violó cuando tenía 6 años.

no mas gritos

 

Julieta Gauto Petracca es otra de las jóvenes que decidieron contar en las redes sociales el abuso que sufrió de parte de su novio, el filósofo y ex-panelista de 6,7,8 Dante Palma. Luego de su denuncia, varias chicas se animaron a contar que habían pasado por lo mismo. En su página “Contra la violencia machista de Dante Palma”, Julieta hasta publicó una pelea grabada por el celular donde se demuestra cómo el filósofo la manipulaba.

.

Nada es gratis

Por supuesto que animarse a hacer este tipo de denuncias en las redes sociales no es gratuito. Las víctimas, a menudo, suelen recibir decenas de mensajes donde las tratan de mentirosas o de victimizarse.

Aunque insisto en que es positivo que la víctima encuentre una vía para denunciar hechos que no suelen ser denunciados, personalmente, intento de que traten de evitar esa situación porque se expone al riesgo de ser denunciada por calumnias e injurias y a un contra escrache para desacreditarla”, asegura el abogado Bonicalzi.

Muchos me dicen que lo que yo viví no es violencia porque no hubo golpes. Él se cuidaba de no pegarme, su violencia física la ejercía durante las relaciones sexuales, donde después de lastimarme se justificaba diciendo que pensaba que me gustaba”, cuenta Julieta.

.

La tecnología y su dimensión humana

El “algo habrán hecho” o el “seguro lo provocó”, como se ve, están muy latentes aún en nuestra sociedad. Y también se ve, una vez más, que las TIC terminan siendo soporte de cosas que tienen muy poco que ver con lo tecnológico.

Y es que, como sucede con toda revolución industrial (ya se está hablando de que hemos comenzado a atravesar la “Cuarta Revolución Industrial“, que sucede a las del vapor, la electricidad y la automatización) ésta atraviesa todos los órdenes de la vida social, no sólo los eminentemente tecnológicos o pertenecientes a ámbitos más o menos relacionados, como podrían ser las comunicaciones, los negocios, el entretenimiento online o el comercio.

Las redes sociales, al igual que lo que sucede con Internet, de a poco se van volviendo menos  perceptibles y cada vez más imprescindibles. Menos perceptibles en términos de que el “encandilamiento por lo nuevo” comenzó a declinar y, tal como sucede cuando apartamos la vista de una intensa fuente de luz, comenzamos a ver con mayor exactitud lo que nos rodea.

Y eso que “nos rodea” en términos de las redes sociales es su potencia real, sus mejores usos, sus mejores alcances. Y eso, como queda claro, va más allá del relacionamiento con los otros, el entretenimiento, el compartir retazos de nuestra vida cotidiana, el buscar y encontrar personas con las que perdimos contacto hace décadas o poder mantener contacto con seres queridos alejados geográficamente. Las redes sociales también se erigen como espacios digitales donde poder contar nuestro dolor y nuestra indignación.

Y donde, también, poder pedir justicia.

Foto: Shutterstock



Escribio la nota:

Equipo de Tendencias Digitales

Somos el equipo de producción de contenidos de Tendencias Digitales, el primer blog corporativo de una empresa de servicios públicos en la Argentina. Desde 2007 analizando tecnología, empresa y sociedad en la era de los medios sociales. Hoy, integrado en Planeta Telefónica.
0
Dejá tu comentario
400 Caracteres máximo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Compartir

Notas relacionadas