La semana pasada Google conmocionó con dos novedades muy interesantes. La primera, la salida al público de un livecd de Android, y la segunda, el anuncio oficial de un sistema operativo basado en el navegador Chrome, Chrome OS.
No es la finalidad de este artículo debatir sobre tal o cual jugada de Google, o hacia dónde apunta sus cañones, ya que de eso se hablado demasiado esta semana y la mayoría de las veces con poco criterio. No, la finalidad de la entrada es que podamos observar, casi en tiempo real, cómo un proyecto de software (libre) se desarrolla en comunidad y en conjunto entre usuarios finales, desarrolladores y empresas, con el objetivo de ser espectadores (¿o no? quizás esta nota los incentive a participar) del tan afamado crowdsourcing y la famosa wikinomía.
Google es sin duda alguna la compañía líder de software libre y, desde mi punto de vista, la que mejor entendió el modelo de negocios que el software libre propone. Desde el principio, abrió el código de sus desarrollos, invitó a los usuarios finales, desarrolladores independientes y empresas a desarrollar en conjunto, testear, o –simplemente– escuchar de los usuarios lo que éstos esperan encontrar de los productos de Google, para ponerse a desarrollarlos, siempre basando el esquema de sus negocios en los servicios, liberando el software gratuitamente.