Las agrupaciones internas son la esencia de los partidos políticos. En especial porque en ellas vive la diversidad de estas organizaciones y pugnan, desde sus diferencias, por el control del partido.
En la actualidad, algunas de estas agrupaciones se autodenominan “digitales”. Este hecho genera algunas preguntas. Entre ellas, la de si lo digital es el medio o el mensaje para la agrupación de un partido político.
Para mí la respuesta a este interrogante sigue siendo que lo digital, en especial Internet, es el medio. Porque lo digital es territorio y vehículo de la política, y no ideología. Claro que, por supuesto, la ideología impregna la forma de ver lo digital. Pero esto no alcanza, según mi humilde punto de vista, para diferenciar a una agrupación política.
Para Oscar Elías, responsable IT de la Unión Cívica Radical de la ciudad de Buenos Aires, “el uso de Internet y la web 2.0 no hizo surgir agrupaciones internas “digitales”, sino que la aparición de estos nuevos medios logró que se democratice la comunicación“. Para él, la diferencia principal de las agrupaciones “sigue siendo ideológica, aunque se va notando que dentro de agrupaciones con ideología similar, sí se da una diferenciación metodológica” (sigue).
Sebastián Lorenzo, secretario general del PJ Digital e impulsor de varios eventos que relacionan a las nuevas tecnologías con la política, considera que “lo digital como herramienta de conectividad no configura a la agrupación, solo es el ágora en el que nos movemos“. Para Lorenzo, lo que configura su agrupación “es la doctrina peronista y el estudio de qué tipo de cultura digital queremos para el pueblo argentino“. Y en esto incluye “el tipo de software y hardware que queremos o qué tipo de televisión digital o de red de internet necesitamos para crecer como país“.
Martín Szyszlican afirma que denominar a las agrupaciones políticas como digitales “es como decir que existe una rama literaria o una rama oral. Lo escrito, lo oral y lo digital ocurren. Una rama lo asume y lo dirige“. Programador y diseñador de interacción pero también artista y viajero, Szyszlican utiliza la síntesis de Twitter para resumir que “lo digital es un hecho para todos“.
Más allá de estas opiniones, tres gotitas en el mar inmenso de Internet, lo que sigue quedando claro es que, en términos de coherencia tecnológica, al siglo XXI político le está costando ponerse en marcha. De ahí quizás las confusiones que se generen en cuanto a si en términos políticos, Internet y/o lo digital es medio o mensaje.
Creo, y esto es algo desde ya muy personal, que la pantalla del monitor de la PC para muchos se sigue pareciendo a la del televisor. Y eso hace que los políticos la sigan asimilando a la llamada caja boba más que a una caja de herramientas que le permite interaccionar con la ciudadanía. Un lugar desde donde hacer un discurso que baje línea y no desde donde dialogar en línea con los ciudadanos. Tal vez cuando el uso de los smartphones se masifique, el formato teléfono les inspire más a conversación entre pares que a monólogos estelares.
Mientras tanto Elías, desde la UCR, insiste en que en el distrito porteño de su partido “no hay un surgimiento de agrupaciones digitales. Sí se está produciendo una renovación generacional, y por lo tanto se están utilizando los nuevos medios y herramientas para interactuar con los afiliados“. Pero, advierte, “lo digital jamás debe reemplazar a lo ideológico“.
“Lamentablemente hay algunos espacios políticos que no merecen ser llamados partidos, que hacen del marketing de medios su bandera pero venden un envase vacío de ideología, de proyectos, de acción, de gestión. Solo actúan en beneficio personal y de un pequeño círculo. Generalmente aparecen en épocas de desilusión y descreimiento hacia la política tradicional“, manifiesta Elías.
Por su parte, Lorenzo sostiene que “el PJ Digital es una agrupación política que se encuadra dentro del Partido Justicialista“, pero que nació como una red distribuida unida por cuestiones metodológicas y referente del “pensamiento basado en la doctrina peronista, sobre el futuro de la tecnología digital que pretendemos para en la República Argentina“.
Queda claro que lo digital atraviesa la política desde varios ángulos. Uno de ellos es, por supuesto, el de las agrupaciones internas partidarias, tal vez la mayor generadora de energía e innovación ideológica que puede tener un partido. Agrupaciones internas que se diferencian entre sí por la diversidad de mensajes ideológicos y no por los medios que la expresan. Más allá de que la utilización, o no, de ciertos medios caractericen desde ya una visión determinada.
Por eso es que, quizás para intentar dar un paso más allá de esta discusión conceptual, sería positivo que las distintas agrupaciones internas y, por supuesto, los partidos políticos, pongan en común, de manera colaborativa, prácticas que superen la mera difusión en sí misma y se instalen como plataformas que integren una conversación ciudadana enriquecedora.
De lo contrario, muchos dirigientes que se han quedado aún en el siglo pasado van a seguir confundiendo a Internet con una caja boba y no con la caja de herramientas para la participación ciudadana en que puede convertirse.
Y eso no va a terminar rompiendo el futuro pero sí lo va a seguir retrasando.
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