Venimos hablando hace varios días de Ferran Adrià, un innovador y creador de la alta cocina española en particular, y europea en general, cuya experiencia es buscada para disertar en instituciones de la talla del Harvard Business School hasta escuelas de negocios de diversas partes del mundo, directivos de compañías líderes, estudiantes de administración de empresas, management y disciplinas que quizás nada tengan que ver con la gestión empresaria. Ni con la gastronomía, claro.

Y, de hecho, Adrià fue seleccionado por Telefónica como “embajador de la marca” en el mundo, y por eso estará en Buenos Aires con la gira “Juntos para transformar” dando una charla magistral en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires el jueves 3 de noviembre próximo.
¿Cómo empezó esta historia que llevó a que, hoy, este catalán de 49 años sea buscado para disertar acerca de cosas que en definitiva nada tienen que ver estrictamente con lo culinario, sino con creatividad, innovación y el compartir el talento vía Internet, tal como es su proyecto con El Bulli Foundation? (sigue).
A través del blog Cocina y Gastronomía me entero de que el puntapié inicial parece haber sido en 1993. Según se lee en ese blog, “Adrià estaba en Niza cuando alguien preguntó a Jack Maximen, uno de los chef de más prestigio en Europa, acerca de la creatividad y éste respondió: ‘crear no es copiar‘. Ese fue el inicio de todo. Hasta ese momento la cocina de Ferrán, al igual que la de la mayoría de los chefs estaba basada en la cocina francesa que siempre ha sido la base de la alta cocina. Pero a partir de ese momento todo cambió, Ferrán decidió hacer su propia cocina siguiendo los ejemplos de Arzak y Subijana, que estaban elaborando alta cocina basándose en la cocina tradicional española. Y así empezó todo en 1993, el inició de lo que llevaría a la cocina española a reemplazar a la francesa como la mejor cocina del mundo“.
Pero con la voluntad sola no alcanza. Hay que generar hechos. Logros. Llamar la atención de la crítica, y sorprenderla.
¿Cómo lo logró? Cocina y Gastronomía lo resume diciendo que “hasta entonces la alta cocina se había basado en utilizar los ingredientes más caros del mercado (langosta, caviar, etcétera). Uno de los cambios que introdujo Adriá fue considerar todos los ingredientes como si costasen 1000 euros; de esta forma los tratarían con el respeto y el cuidado que lo harían si fuesen únicos y carísimos, y esto supondría una gran diferencia“.
Vale la pena leer el post de Cocina y Gastronomía. Si uno sabe (y quiere) ir un poco más allá de la cuestión meramente culinaria y propia del mundo de los chefs más famosos y prestigiosos, podrá entrever la filosofía que sustenta la actividad de este innovador y creador que tiene mucho para compartir y enseñar.
No en vano se lo invita a tantos sitios a dar sus charlas magistrales, cuyo público excede con mucho los estudiantes de cocina.
Por eso, si todavía no te anotaste para presenciar la charla magistral abierta de Ferran Adrià del 3 de noviembre en el Teatro Gran Rex, te contamos que, si bien ya está cubierto el cupo, sin embargo se canjearán los formularios de inscripción (que podrás obtener inscribiéndote aquí) por las entradas en el teatro a los 3.500 primeros inscriptos que lo hagan. Eso significa que hasta el 1° de noviembre próximo a las 22:00, en la boletería del Gran Rex tenés tiempo. Eso sí: depende de que para ese momento no se hayan presentado ya los 3.500 inscriptos que completan el cupo de la sala. No olvides que la inscripción vía web no te garantiza el acceso a la charla: sólo podrás hacerlo si canjeás el formulario por las entradas del teatro.
¡Presentá el formulario de inscripción cuanto antes (te llegará vía mail, y revisá que no te haya llegado a la carpeta de correo no deseado o spam) y canjealo para tener la chance de presenciar la charla de Adrià!
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