Una de las noticias más impactantes del año pasado estuvo relacionada con el cierre, por parte del gobierno de los Estados Unidos, del servicio de webhosting (almacenamiento de archivos online) de MegaUpload. Muchos de los administradores del sitio fueron encarcelados, y el fundador de la empresa, el excéntrico Kim Dot Com, podría afrontar una condena de varios años. Pero más allá de los problemas legales, que involucran muchas cuestiones de copyright, una pregunta fundamental surge en los mismos usuarios, que utilizaban MegaUpload para consumir contenidos de entretenimiento.
MegaUpload contaba con un servicio llamado MegaVideo que nos permitía visualizar en streaming películas, series y videos. Por supuesto, mucho de este contenido estaba subido a Internet de forma ilegal. Es que, durante mucho tiempo, las grandes productoras, estudios de cine y sellos discográficos estuvieron en contra del acceso del contenido a través de Internet. Sin embargo, los tiempos cambian, y a medida que los responsables de estas compañías se fueron dando cuenta de que sus clientes estaban reclamando algo diferente, más dinámico y online, otros servicios comenzaron a aparecer (sigue).
Los usuarios que antes recurrían a la piratería para poder conseguir más rápido su música y películas favoritas fueron los primeros en anotarse (y pagar la suscripción) para servicios como Spotify, que nos permite escuchar música en streaming. Al existir una oferta legal, en algunos países europeos hasta ha bajado la cantidad de piratería. Cuando la oferta se encuentra online, y por un precio accesible, la razón de ser de los contenidos “robados” deja de existir. Esto está perfecto para los usuarios europeos, pero ¿qué hay de los latinoamericanos que no pueden tener acceso a estos servicios?
Afortunadamente, algunas compañías locales ya se hicieron eco de la “moda” internacional y están ofreciendo servicios similares que nos permiten visualizar películas de forma legal a través de internet. Uno de estos productos es Telefónica OnVideo, el primer “video club virtual” de la Argentina.
Quienes están acostumbrados a mirar series y películas por Internet no se sienten demasiado cómodos con la instrucción de tener que esperar a un determinado día y horario para poder verlas (como sucede con la grilla de programación tradicional de un canal de televisión). El dispositivo OnVideo se conecta al televisor a través de un modem Wi-Fi que permite al usuario mirar el contenido que desee gracias al pago de una suscripción.
Por el momento, OnVideo cuenta con un interesante catálogo de producciones tanto nacionales como internacionales, divididas en categorías tales como series, películas, programas infantiles, recitales y documentales, entre otros. Mediante el dispositivo podemos acceder a los adelantos de las películas, el catálogo completo, y mucho más. Algunos de los títulos disponibles no pasaron por el cine en la Argentina, y todavía no tienen un lanzamiento por televisión por cable. OnVideo nos permite acortar los tiempos de espera para poder mirar las cosas que nos gustan, y es un escalón más en una verdadera revolución del entretenimiento.
