Lo primero que se nos viene a la mente a la hora de hablar sobre el mundo digital son aquellos aspectos relacionados con las decisiones que toman en materia de tecnología los denominados “gigantes informáticos”. Sin embargo, existen otros actores que juegan un papel importante desde las universidades y otras instituciones de interés público de las cuales uno de sus integrantes es el investigador del CONICET Fernando Boro.
La publicación de una nota firmada por Alicia Beltrami en la edición en papel del diario económico BAE, pone de relieve una disciplina poco conocida en el ámbito de la tecnología en la cual Fernando Boro es especialista: la preservación digital de archivos históricos.

¿Cuál el el propósito de la nota? hacer un llamado de atención sobre la posibilidad cierta de acceder a documentos almacenados en formato digital sin importar el dispositivo en que se encuentre y el sistema operativo del que es tributario (sigue). Ver más
Anteriormente habíamos hablado acerca de cómo la web 2.0 y el software libre podían llegar a ser aliados en tiempos de crisis. Esto abordado como complemento a otras estrategias como el crowdsourcing, desde una óptica bastante global y con el foco puesto en cómo ahorrar en la empresa en tiempos de crisis.
Revisando mis feeds en Barrapunto (debo confesarlo: hago eso cuando no tengo ni la menor idea sobre que escribir… y no puedo develar quien me lo enseñó
) me topé con esta noticia en Bulma, y me pareció que valía la pena analizarla retomando la nota anterior sobre el tema pero más en detalle.
Este trabajo de René Mérou , muy bueno por cierto, sostiene que con la crisis en Europa, los indicadores de crecimiento de uso, trabajo y colaboración en software libre en todos los ámbitos, no solo el corporativo (espectaculares, como verán) se vieron beneficiados, y que además, contribuyeron por ejemplo en el agregado de parches al núcleo (kernel).
Puede que el título sea algo exagerado. ¿Lo es? Pero el tema de la privacidad en los buscadores y redes sociales está en el centro del debate, sobre todo después de los últimos incidentes de Facebook relacionados con este tema.
Sin embargo, no sólo Facebook está en el banquillo. Google también es cuestionada, comenzando por su problemático Street View y siguiendo por las dudas que genera su motor de búsqueda e indexación y el uso posterior que se le da a la información que genera.
A esto tabién debemos sumarle similares problemas con Yahoo y Microsoft, para tener un completo menú de sospechas acerca de qué hacen los gigantes de la red con la increíble cantidad de información que todos nosotros volcamos día a día en Internet (sigue).
El sábado último, 8 de mayo, se realizó en las oficinas de Microsoft Argentina el Wordcamp Argentina 2010.
Para aclarar un poco a los que se encuentren con esta entrada y no sepan de qué se habla: ¿qué es Wordcamp?
Es la reunión de la comunidad de usuarios de la plataforma de blogs WordPress, donde se comparte información acerca de ésta y sobre temas de diseño y desarrollo relacionados con ella.
Originario de San Francisco, el Wordcamp Argentina (#wordcampar, de aquí en más) fue el segundo en organizarse fuera de su ciudad natal.
Desde muy temprano la expectativa era grande, y se notó porque al hacer el check-in en Foursquare 11 peronas ya lo habían hecho antes.
“gpapasergio: En el wordcamp #wordcampar acreditación (@ Microsoft Argentina w/ 11 others) http://4sq.com/97EfTQ”
Además de la extensa cola para acreditarse, imagino, un poco por la más que interesante agenda de temas y otro porque sabía, iban a realizarse sorteos que dejarían pasmado a más de un geek.
Bajo la histriónica conducción de Mariano Amartino (@amartino en Twitter) a esta altura además un gran organizador de eventos, la jornada arrancó con la charla de Juan Rossi, sobre lo nuevo en WordPress 3.0, aún en versión beta. También ví por ahí –y luego lo presentaron durante el inicio– a Marcelo Lynch, del blog Microutopía. ¡Cuando sea chico quiero ser como él! ¡Jajaja! ¡Un genio!
Hola! les presento el nuevo LG GW620, un teléfono que, como hablamos en notas anteriores, sigue la línea de un Smartphone. Tiene una pantalla de 3 pulgadas que nos permite visualizar (en un tamaño justo, tirando a chico) aplicaciones y videos. El teclado QWERTY soluciona el problema del teclado QWERTY Touch (que en lo general comienza a molestar con el uso, o si queremos escribir largas oraciones), más alla de que que la velocidad de escritura con este tipo de teclados es altísima (sigue).
Ubuntu, la distribución GNU-Linux más popular de estos tiempos, la cual se comenta ya tiene más de 12 millones de usuarios, está a días de lanzar su flamante versión 10.04.
Este crecimiento, que fue de unos 4 millones de usuarios el último año según Canonical, la empresa detrás de Ubuntu, se dió también en comparación con otras distribuciones tradicionales de GNU-Linux, como puede observarse en Google Trends, sobre resultados de
búsqueda de 2009.
Este Sistema Operativo, el cual tiene como pilares la facilidad de uso, instalación, reconocimiento automático de dispositivos, una cantidad casi ilimitada de software libre para instalar y, como cualquier otro GNU-Linux, una invulnerabilidad total a los virus de que azotan a Windows, basó dicho crecimiento además de todas estas cualidades en el activismo de sus usuarios a través de la red y a su exitoso sistema de envío de CDs sin cargo a cualquier parte del mundo.
En esta nueva versión, se prometen muchos cambios, que van desde lo estético, como se aprecia en la imagen, mejor integración con el social media, una tienda de música incorporada, más velocidad de arranque, soporte nativo para i-Phones e i-Pods, y varias más.
El 29 de abril veremos si todas las expectativas son cubiertas y sobre todo si dejaron más sorpresas para esta versión final que no hayan sido incluidas en la versión de prueba actual, Beta 2.
Para los que deseen entrar en el mundo del software libre como usuarios, deben saber que este sistema cubre todas las necesidades del usuario medio: navegar, mails, redes sociales, mensajería, suite de oficina con Open Office, que trabaja sin problemas documentos de Microsoft Office 2007 (salvo MS Access, para el cual hay exportadores de archivos), ofreciendo además velocidad incluso en sistemas no tan modernos, estabilidad, y la libertad de poder prescindir de software antivirus.
Para más información sobre el tema, pueden chequear el historial de publicaciones de Tendencias sobre el tema. ¿Están preparados para probar algo distinto? Yo lo hice hace rato y estoy más que conforme con la experiencia.
Via The New York Times, me entero de que Google y un grupo nada menor de “amigos” (Intel y Sony ) están planeando el lanzamiento de una especie de Set-top box (algo similar a TIVO o DirecTV Plus) con la cual planean traer una fusión de la web y la televisión en algo que promete de movida cambiar radicalmente el concepto no sólo de ésta, sino también de la forma de ofrecer publicidad.
La jugada de Google e Intel apunta a extender su dominio de la informática a la televisión, un espacio donde tienen poca influencia. Y aliándose para ello con Sony, quien tiene probada experiencia en la construcción de hardware para televisión.
El nuevo dispositivo permitiría a los usuarios mezclar aplicaciones web sociales y televisión tan fácil como cambiar de canal, posibilitando traer a la pantalla Twitter, Facebook, Picasa, etcétera. Si bien existen proveedores que ofrecen esta funcionalidad en los Estados Unidos, la oferta de sitios es limitada y la idea de Google es abrir la plataforma para que desarrolladores independientes puedan crear “webTV apps” de forma de atraer más mercado gracias a la variedad de aplicaciones y contenidos que generaría el hecho de abrir la plataforma a los desarrolladores; la cual –como no podía ser de otra forma– estará basada en Android (sigue). Ver más
Tal como comenta Pablo en Amphibia, hay libros que hay que leer, y más aún si están escritos en nuestra lengua y con una óptica geográfica compartida. Hace poco encontré una lista, muy buena por cierto, de los libros más relevantes de la década en el ámbito de las políticas tecnológicas y el impacto que tiene Internet en la sociedad, economía y cultura. La lista es amplia y recorre todo el espectro metodológico e ideológico, pero lamentablemente tiene un sesgo inevitable en su marcado anglo-centrismo.
Por eso mismo hay que fomentar la lectura de los buenos trabajos en el ámbito de la cibercultura en nuestra lengua, y más si es distruibido electrónicamente bajo un sistema de donaciones y licencia Creative Commons, con libertad de copia, distribución y derivación. Este es el caso de “Geekonomía. Un radar para producir en el postdigitalismo”, en el que Hugo Pardo Kuklinski, especialista en el ámbito de los nuevos medios, impacto cultural de la tecnología y como él lo mantiene, el post-digitalismo, nos invita a una aventura conceptual que arriesga el cómodo presente para ya discutir un incierto futuro como animales sociales de la red.
El libro logra un notable equilibrio entre el lenguaje académico, el argot digitalista y los casos cotidianos del medio, tocando temas como el cloud computing, economía de la red, la transición de formatos, las implicancias de la propiedad intelectual en las actividades (y usos) de la red, el remixeo y la cultura commons, modelos p2p, átomos y bits, identidades plurales, la era post-desktop, etcétera.
Un punto interesante -y filoso- que aborda Hugo en “Geekonomía” y que no está muy difundido, salvo honrosas excepciones en la literatura iberoamericana, es el debate sobre el impacto que tiene el modelo abierto y colaborativo y las capacidades relacionales que el ecosistema-red desarrolla en el ámbito universitario. Según Pardo, la institución universitaria, como espacio tradicional -y físico- del saber y el conocimiento, está en riesgo de default, decidiéndose entre formar parte de una vanguardia social con liderazgo en el cambio o quedar relegada a ser una “marca blanca distribuidora de títulos oficiales”. Por eso resalta la importancia y emergencia de conceptos como el edupunk, la educación expandida, los journals abiertos (OpenJournal) como alternativa libre y distribuida ante la rigidez y la obsolescencia del áncien regime de los journals pagos.
En fin, es más que evidente que es una lectura que no hay que dejar pasar, y de la que seguro vamos a comentar alguna reflexión más. Hugo nos propone una invitación a debatir el presente y futuro de nuestra vida postdigital.
PD: No pierdan pisada a la colección del libro (Transmedia XXI) del Laboratori de Mitjans Interactius de la Universitat de Barcelona, que promete muchas obras de interés y calidad como esta que hoy comentamos.
Antes de comenzar vamos a hacer un pequeño cambio: cambiemos la marketinera palabra “smartphone” (la cual me parece inadecuada) por “dispositivo”. Para esto el inglés tiene una palabra perfecta, por lo genérica: device.
¿Por qué? Bueno, los dispositivos no son inteligentes, ni a esta altura son solo teléfonos, ni cámaras, ni organizadores personales. Son “dispositivos convergentes”. Y hablando de inteligencia, lo que sí debería ser inteligente es su elección a la hora de invertir en uno, ya que las posibilidades de elección son muchas, los precios elevados y la famosa “inteligencia” de estos “devices” muchas veces está dada más por los servicios que podemos tomar de la red que por el móvil en sí. Ya veremos eso más adelante.
Vamos a dividir el análisis en tres categorías fundamentales:
- Relación prestaciones – precio.
- Compatibilidad de accesorios.
- Plataforma de software.
Dentro de este último voy a incluir el software de usuario (el CD que acompaña, a veces, el conjunto de accesorios del kit de venta).
Relación prestaciones – precio
Este punto es central, y de ahí que esté primero en la lista. ¿Por qué? Elemental: lo último no siempre es lo mejor ni lo más conveniente. Puede que tal o cual modelo, o su forma de usarlo, sean lo que “hay que tener”. Pero también es posible que, luego de comprarlo, nos demos cuenta de que eso que hacíamos con el viejo móvil, infinitamente más barato y pasado de moda, no es posible de hacer con la nueva maravilla tecnológica del momento.
¿Que debería analizar antes de hacer el cambio? (sigue) Ver más
Me impactó un post que encontré en el blog Alt1040, con un título seguramente polémico: “75% del código de Linux es escrito por desarrolladores pagados“.
“Epa”, pensé ni bien lo leí. Y es que, como dice el arranque del post, yo también me había hecho la idea de que, en realidad, existía una gran comunidad de desarrolladores y programadores en todo el mundo que, en forma completamente altruista y colaborativa, generaban paulatinas mejoras en ese sistema operativo.
Quizás no sea así, quizás haya algo inexacto o quizás mi desconocimiento del asunto me haya jugado una mala pasada y esta situación haya sido más o menos así desde hace mucho tiempo.
De cualquier modo, y de ser cierto esto, creo que la cuestión de fondo se puede resumir en algunas preguntas: ¿Altera en algo la confiabilidad de Linux el que la mayoría de los programadores trabajen en forma rentada para perfeccionarlo? ¿Hay algo criticable en que esto sea así? ¿Qué sería (o debería ser) sustancialmente diferente en caso de que, como creía antes, los desarrolladores de Linux trabajaran gratis, en forma absolutamente colaborativa? Lo informado por Alt 1040, ¿significa un riesgo para la confiabilidad, calidad o supervivencia de Linux?
Me gustaría mucho conocer sus opiniones. Confío en que la de Gustavo Papasergio, que es quien más ha escrito sobre Software Libre en este blog, sea de las primeras.
Origen de la info: Slashdot

